
Este pala de pádel Head lágrima es un modelo ideal para un nivel intermedio y destaca por Control.
P.V.P 180€
154.80€
La Head Radical Team 2026 nos ha parecido una pala muy bien enfocada para quien pone por delante el control, la precisión y la facilidad de uso antes que la pegada pura. Es un modelo que encaja especialmente con jugadores que construyen el punto desde el fondo, con un golpe relajado y suelto, buscando colocar más que acelerar sin sentido. Quienes valoran la agilidad sobre la potencia bruta van a entender muy rápido lo que propone esta versión. Aquí la idea no es que la bola salga sola, sino que salga donde queremos y con una sensación limpia.
Lo primero que nos transmitió fue una sensación sólida, predecible y muy perdonadora. Sobre el papel puede parecer una pala de tacto medio-duro, pero en pista la notamos más equilibrada, incluso con un punto semi-blando cuando jugamos a ritmos medios o tocó defender. Ahí tiene mucho que ver la combinación de marco de carbono, caras de fibra de vidrio y núcleo Control FOAM, una mezcla que busca firmeza estructural sin volverla seca de más. La salida de bola es controlada, sin efecto trampolín, y eso se nota desde los primeros peloteos.
Otro punto que se percibe enseguida es el balance bajo, que para nosotros es una de las claves del modelo. La cabeza se siente ligera, nada cabezona, y eso hace que la adaptación sea rápida incluso si vienes de palas cómodas y manejables. Las caras de fibra de vidrio suavizan el impacto y dan un tacto más elástico que un plano de carbono completo, mientras que el Grip Soft Cap+ remata esa sensación de confort reduciendo vibraciones. En mano se siente una pala amable, con un grip muy neutral que facilita bastante los cambios rápidos de empuñadura.
El sweet spot extendido y el balance bajo marcan mucho su comportamiento desde atrás. Desde el fondo, la Head Radical Team 2026 brilla por su control y por la manera en la que perdona cuando no impactamos perfecto en el centro. Las bolas descentradas siguen saliendo con una trayectoria bastante predecible, algo que da confianza cuando defendemos con menos tiempo del deseado. La forma lágrima, junto al Optimized Sweet Spot y el Tailored Frame, ayuda a que la cara responda de forma consistente.
En golpes lentos y medios nos dejó sensaciones muy claras: la bola sale muy controlada y con profundidad suficiente si acompañamos bien el golpe con un swing completo. No es una pala que regale metros, así que hay que trabajar un poco la ejecución, pero a cambio permite dirigir con bastante limpieza. En globos y reseteos la vimos especialmente estable, con una salida cómoda para el brazo y sin reacciones raras. Cuando el punto pide pausa y colocación, aquí se mueve en su terreno.
También nos gustó mucho cómo responde en ajustes de último momento. El balance bajo permite poner la cara detrás de la bola muy rápido, y eso se agradece en golpes fuera de equilibrio o cuando llegamos justos a la defensa. Controlar altura y longitud resulta bastante natural, sin tener que pelear con una cabeza pesada ni con una goma demasiado viva. Además, en bandejas de control y bolas con carga desde atrás se deja manejar bien, porque la cara acompaña el gesto y permite imprimir dirección con seguridad. Los golpes descentrados no castigan el brazo de forma agresiva, así que en intercambios largos se siente una pala cómoda y estable.
En la red mantiene bastante bien la personalidad que ya muestra desde el fondo: prioriza el control por encima de la aceleración gratuita. El balance bajo hace que se mueva con facilidad en intercambios rápidos y ayuda a colocar la cara con rapidez, algo útil cuando el punto se acelera cerca de la malla. La sensación general sigue siendo cómoda, con un tacto equilibrado que no resulta brusco en la mano. No transmite esa sensación de martillo, y eso hace que el juego de reacción sea más natural.
La construcción con marco de carbono, fibra de vidrio en las caras y Control FOAM mantiene una respuesta bastante limpia y predecible también en esta zona de pista. Nosotros la hemos notado estable, con un contacto agradable y sin vibraciones molestas, algo que encaja bien con jugadores que prefieren asegurar dirección y tacto antes que buscar una pala explosiva. En voleas bloqueadas, dejadas y bandejas de colocación se agradece esa salida medida, porque permite tocar la bola con confianza y darle intención sin que se dispare. El Soft Cap+ suma en confort y hace que los cambios de empuñadura sean fluidos. Es una de esas palas que invitan a jugar suelto porque no se vuelve exigente de manos.
Si hablamos de remate, la lectura es bastante clara: no ofrece potencia gratuita y hay que trabajar el golpe para acelerar la bola. El balance bajo y su planteamiento general llevan el modelo hacia la precisión más que hacia la fuerza bruta, así que quien espere una respuesta explosiva con poco gesto no va a encontrar eso aquí. Aun así, la sensación de impacto es limpia y cómoda, sin efecto trampolín, lo que permite golpear con bastante control. Es una pala coherente con su identidad: menos agresiva arriba, más fiable cuando queremos mandar la bola con intención.
Donde mejor la vimos fue en víboras, bandejas rápidas y remates colocados, más que en el golpe definitivo de pura pegada. Al tener una cabeza ágil y un tacto que no se desmadra, resulta más sencillo ajustar dirección, altura y velocidad de brazo para buscar espacios o repetir bola con seguridad. Si entramos bien con el cuerpo y aceleramos de verdad, responde con dignidad, pero su fuerte sigue siendo el juego ofensivo de construcción antes que el remate demoledor.
La Head Radical Team 2026 es, claramente, una pala de control por encima de potencia. Para acelerar la bola hay que poner de nuestra parte, porque no regala salida extra ni ese empuje automático que sí tienen otros perfiles más ofensivos. A cambio, el núcleo Control FOAM y la combinación de carbono en el marco con fibra de vidrio en las caras dejan una sensación muy limpia, estable y fácil de interpretar golpe tras golpe. El resultado es un modelo muy predecible incluso en impactos descentrados, con un sweet spot optimizado que mantiene buenas sensaciones en buena parte de la cara.
La tolerancia es uno de sus argumentos más serios. Tiene un punto dulce grande y extendido, y eso hace que incluso cuando no centramos del todo la bola, la trayectoria siga siendo controlada y bastante lógica. Esa sensación de perdón se nota mucho en defensa y en los golpes donde llegamos forzados.
Lo que más nos ha convencido aquí es lo fácil que resulta moverla. Con un peso alrededor de los 360 gramos y un balance bajo, la cabeza se siente ligera y manejable, algo que ayuda mucho en intercambios rápidos y en ajustes tardíos. La pala no vibra de forma agresiva y los descentrados no castigan el brazo en exceso, así que el conjunto se siente amable incluso en partidos largos. El Soft Cap+ aporta un plus de confort en la empuñadura y hace que los cambios de agarre sean rápidos y naturales.
Su PVP oficial es de 180 €, aunque en el momento de elaborar esta review la hemos encontrado por 133,20 € en tiendas especializadas. Por precio se mueve entre la gama media alta y la gama avanzada, y nos parece una propuesta bien situada para quien busca materiales serios, tecnologías como Auxetic 2.0, Smart Bridge, Optimized Sweet Spot o Graphene Inside, y un rendimiento muy centrado en control y confort. Como suele pasar en pádel, estos modelos tienden a bajar con el paso de los meses, y cuando se acerca la siguiente versión suelen aparecer las mejores oportunidades. Si encaja con tu estilo, esperar una buena bajada o cazar una oferta de temporada puede convertirla en una compra especialmente inteligente.
Nos parece una pala muy acertada para jugadores intermedios y avanzados que valoran la agilidad por encima del golpe de potencia. Encaja muy bien con quienes prefieren construir el punto con precisión, mantener control de altura y longitud, y jugar desde el fondo con un gesto relajado y suelto. También la vemos muy lógica para quien prioriza una pala cómoda, estable y amable con el brazo. Si lo que buscas es potencia bruta o una salida tipo trampolín, este no es el camino.
Nosotros la recomendamos a quien quiera una Head cómoda, controladora y fácil de mover, con un tacto equilibrado y mucha confianza desde el fondo. No es una pala para ganar puntos por pegada, sino para construirlos bien. Si ese es tu pádel, la Radical Team 2026 tiene mucho sentido.
Nuestro recomendador te ayuda a escoger la pala que mejor se adapta a ti, a tu hijo o a tu amigo para hacerle el mejor regalo.