
Este pala de pádel Adidas redonda es un modelo ideal para un nivel intermedio y destaca por Salida de Bola.
P.V.P 260€
199.99€
La Adidas Metalbone Carbon CTRL 2026 llega como una versión muy continuista, con la misma base de Carbono 6K y goma Soft Performance que ya vimos el año pasado, pero con un lavado de cara y una nueva cuerda tipo soga con nudo corredizo. En pista nos ha dejado una sensación muy clara: sigue siendo una pala pensada para quien prioriza control, velocidad de ejecución y una respuesta más contenida que otras Adidas con esta goma. Dentro del formato control, nosotros la vemos como la opción más ofensiva de la marca en esta línea. Va dirigida a jugadores técnicos que quieren mover la bola rápido sin encontrarse un rebote excesivo en cada impacto.
nn
n
Lo primero que notamos es que Adidas ha preferido no tocar la esencia del modelo. Se mantiene la configuración de Carbono 6K con goma Soft Performance, así que el comportamiento general sigue la línea de la versión anterior, aunque con un cambio estético visible y esa nueva cuerda tipo soga que actualiza el conjunto. En mano transmite una personalidad bastante definida desde el inicio. No estamos ante una pala de tacto blando ni ante una de tacto seco puro.
n
La sensación de golpeo nos ha parecido de tacto medio duro, en esa franja de 7,5-8 sobre 10, pero sin llegar a ser una pala rígida de plano que castigue cada impacto. La bola entra y sale rápido de la cara, algo que se nota mucho cuando aceleramos, aunque el contacto no se siente tan seco como en otros modelos más firmes. Ahí está una de sus claves: genera buena velocidad de bola sin disparar el rebote. Frente a una Metalbone normal, la respuesta aquí está más contenida y eso ayuda a jugar con más intención.
n
También nos ha gustado cómo está resuelto el equilibrio general del modelo. El balance de 26,2 cm, unido al mango largo, deja una pala que se mueve mejor de lo que podría parecer y que además permite hacer buen efecto palanca por arriba para acelerar. Esa combinación entre manejo y dureza media-alta le da un punto ofensivo interesante sin salir del formato control. Es una pala muy de sensaciones limpias: rápida en la salida, firme en la mano y con un comportamiento bastante reconocible desde los primeros juegos.
nn
n
Desde atrás es donde más clara nos ha parecido su personalidad. En ritmo rápido tiene un poco menos de efecto rebote que otras Adidas con la misma goma, y eso se traduce en una sensación de control más marcada cuando toca bloquear, contener o cambiar dirección con intención. La bola sale con velocidad, sí, pero no se nos va tan fácil como en una Metalbone normal. Para jugadores que prefieren sentir algo más de mando en el golpe, eso se agradece bastante.
n
Ahora bien, no es una pala permisiva cuando fallamos la zona de impacto. El punto dulce es más bien pequeño y cuando golpeamos algo fuera, la respuesta cambia bastante, así que exige precisión y una mecánica limpia para mantener el rendimiento. Esa exigencia se nota especialmente en los intercambios intensos, donde una pala más tolerante te regalaría algo más. Aquí, si entramos bien a la bola, responde; si no, nos lo hace saber rápido.
n
Lo positivo es que el manejo acompaña. A pesar del mango largo, la pala se mueve bien y nos deja acelerar con facilidad, algo que ayuda mucho cuando queremos pasar de una bola neutral a una más agresiva. Con ese balance de 26,2 cm y una dureza medio dura, la Adidas permite imprimir ritmo sin que se vuelva torpe en la preparación. Si tenemos buen nivel técnico y pegada, desde el fondo se puede jugar con bastante intención ofensiva.
nn
n
En la red mantiene la misma línea que ya se percibe desde el fondo: una respuesta firme, rápida y con menos rebote del habitual dentro de Adidas con goma Soft Performance. Eso hace que la sensación general sea de control ofensivo, muy útil para quien quiere meter velocidad a la bola sin notar que la cara de la pala la escupe de más. El tacto medio duro ayuda a que el contacto se sienta sólido, pero sin llegar a esa sequedad extrema que a algunos jugadores les resulta demasiado exigente. Nosotros la hemos notado coherente con su planteamiento, más de dirigir con intención que de dejarlo todo en manos de la salida natural.
n
El buen manejo que da pese al mango largo también suma cuando el juego se acelera cerca de la red. Se mueve con agilidad suficiente y ese efecto palanca permite acelerar por arriba con una sensación bastante limpia, algo que encaja bien con un jugador técnico que busca mandar sin perder precisión. No es una pala blanda ni una de sweet spot amplio que perdone cualquier contacto. Aquí la clave sigue siendo la misma: si impactamos bien, la respuesta es seria y muy aprovechable.
nn
n
En el remate se nota ese carácter de pala de control con ambición ofensiva. El mango largo y el balance de 26,2 cm ayudan a generar palanca y a acelerar bien por arriba, mientras que la bola sale con buena velocidad sin el rebote exagerado que sí encontramos en una Metalbone normal. No da una sensación de tacto seco extremo, pero sí de respuesta firme y rápida cuando le pegamos con decisión. Si tenemos técnica y brazo para cargar el golpe, es una pala que acompaña bien en ese juego de ataque.
nn
n
Lo que más nos ha convencido de esta Adidas es cómo equilibra ambas cosas sin caer en extremos. Tiene buena velocidad de bola y un tacto medio duro que permite apretar, pero al mismo tiempo ofrece una sensación de control superior a la de otras palas Adidas con goma Soft Performance por ese menor efecto rebote en ritmo rápido. Dentro del formato control, nosotros también la vemos como la opción más ofensiva de la marca. Eso sí, se disfruta mucho más cuando la lleva un jugador con técnica y pegada, porque es ahí donde realmente enseña su mejor cara.
nn
n
Aquí conviene tenerlo claro: el punto dulce no es grande. Si golpeamos fuera de esa zona, la respuesta cambia bastante, así que es una pala que pide precisión y que penaliza más que otras opciones más tolerantes.
nn
n
Nos ha parecido una pala manejable para llevar mango largo, y eso tiene bastante mérito. El conjunto permite hacer buen efecto palanca y acelerar sin que la pala se sienta torpe, algo que refuerza su perfil dinámico y ofensivo dentro del formato control.
nn
n
Su precio se mueve en torno a los 280 €, así que hablamos de una pala de gama profesional/top y, por tanto, de una inversión seria para quien busca rendimiento concreto más que polivalencia total. A ese nivel de precio se espera una construcción con materiales premium y un comportamiento muy definido, y además conviene recordar que este tipo de modelos suelen bajar con el paso de los meses, sobre todo cuando se acerca la siguiente versión, por lo que las palas de temporada anterior suelen terminar siendo las más interesantes en relación calidad/precio.
nn
n
Nos parece una pala muy bien enfocada para jugadores que busquen dureza media-alta, menos rebote y más control dentro de las opciones Adidas con goma Soft Performance. También encaja mejor en manos de quien tiene buena técnica y puede pegar fuerte, porque así aprovecha su velocidad de bola y su carácter ofensivo sin sufrir tanto el punto dulce reducido. Si lo que buscamos es una pala muy tolerante o una ayuda extra cuando no impactamos limpio, aquí no está su fuerte.
nn
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
La Adidas Metalbone Carbon CTRL 2026 nos parece una pala muy técnica, con una idea de juego clarísima: controlar más sin renunciar a acelerar. Si encajamos en ese perfil y valoramos una respuesta firme, rápida y menos rebotona que otras Adidas similares, tiene mucho sentido. Si necesitamos tolerancia y un sweet spot amplio para jugar más cómodos, miraríamos otras opciones.
Nuestro recomendador te ayuda a escoger la pala que mejor se adapta a ti, a tu hijo o a tu amigo para hacerle el mejor regalo.